Luego se desconectó rápidamente sin decirme nada, tan siquiera adiós.
Yo me puse a hablar con otra gente hasta que mi padre subió las escaleras y dijo:
-Ya he llegado. Apaga el ordenador y baja a cenar.
-Está bien, papá. Ahora voy – lo apagué y bajé con el hasta la cocina.
Cuando acabé de cenar me puse a recoger y a lavar los platos, pero mis padres me dijeron:
-¿Qué haces?
-Recoger – respondí sorprendida por la pregunta.
-Hija, ponte una chaqueta rápido, que nos vamos.
-¿A dónde nos vamos? – pregunté.
-A las fiestas del pueblo. ¡Son hoy!
¿Cómo no me había dado cuenta de que hoy empezaban las fiestas del pueblo?
Me maquillé y me puse la chaqueta como me habían mandado, luego nos fuimos.
Llegamos hasta el centro del pueblo, en donde había una orquesta muy conocida, y mis padres se pusieron a bailar dejándome a mi sola.
-¡Me voy a dar una vuelta por ahí, a ver si veo a alguien conocido con quien charlar! – grité por encima de la gente.
Estuve caminando por todos los sitios posibles arrepintiéndome de no haber cogido nada de dinero. Los olores de la comida inundaban el ambiente dejando un buen sabor de boca. Y a mi se me caía la baba. La comida era variada: había nubes de algodón, manzanas de caramelo, patatas fritas, gominolas y mil cosas más.
-¡Me cago en…! – exclamé cuando tropecé con un chico muy guapo – Lo siento, iba distraída.
-No pasa nada, guapa – dijo.
Yo me quedé a cuadros.
-Gr…Gracias.
-¿Quieres ir a dar una vuelta por ahí?
-No, gracias. He quedado. – dije mientras pensaba en como librarme de él. Ese tío podía ser el asesino. O simplemente podía ser un violador, por la cara que tenía.
-Yo me tengo que ir, pero ha sido un placer conocerte. Adiós.
-Es una pena que te tengas que ir tan pronto, pero que le vamos a hacer. Hasta que nos volvamos a ver – me guiñó el ojo.
Se dio la vuelta y comenzó a andar en dirección contraria.
No fue hasta que se perdió en la oscuridad cuando me quedé tranquila...
Hoy he vuelto a publicar, ya que no traía muchos deberes :)
Me gustaría pediros un favor que me recordó mi buena amiga Val (con esto no quiero perder más seguidores de los que ya perdí sin saber porque). Me gustaría que no os hicierais seguidores míos solo para que vea vuestro blog y así ganéis una seguidora más, si no que quiero que os guste mi historia o, por lo menos, que sea legible.
Besos
29 sept 2009
27 sept 2009
Continuación Cap.3
“Solo es una coincidencia. Solo es una coincidencia. Solo es una coincidencia” Estuve así hasta que sentí la puerta.
Fui hasta la entrada y vi a mi madre en el umbral.
-Tu padre no va a venir hoy. Se va a quedar haciendo horas extras en la oficina.
-Está bien. Yo ya cené y me voy a dormir – le di un beso y me fui a la cama.
A la mañana siguiente decidí contarle todo a Erik en cuanto lo viera.
Pero no pude verlo hasta después de las clases. Cuando estaba comiendo timbraron y era él.
-Tengo que contarte una cosa alucinante – dije al abrir la puerta aún con los macarrones con salsa en la boca – Ups… Lo siento.
Tragué el bocado y nos sentamos en el sofá.
-Ayer por la noche, al regresar a casa me conecté en el Messenger y hablé con un chico que se parecía a ti.
-¿Cómo lo sabes?-Era de piel morena, de pelo castaño claro y de ojos claros. ¡Y era de Canarias!
-¿Sabes su nombre?
-Si. Se llamaba Nick y tenía veinte años. Pero yo le mentí. Le dije que tenía diecinueve, que era morena y de pelo castaño y no le dije en donde vivía.
- Ah, vale. Me voy para casa, tengo cosas que hacer. Solo venía a hacerte una pequeña visita.
Se fue corriendo como un rayo sin darme tiempo a despedirme.
Me quedé un segundo en el sofá sin darme cuenta de que se había marchado.
-Vaya… Bueno.
Subí hasta mi habitación y me conecté. Nick volvía a estar presente.
Estuvimos hablando un rato y de repente dejó de contestarme.-Nick. Nick. ¡NICK!
Siento no poder publicar más, pero es que estoy liada y no tengo mucho tiempo. No sé cuando volveré a publicar.
¡Gracias y besos!
Fui hasta la entrada y vi a mi madre en el umbral.
-Tu padre no va a venir hoy. Se va a quedar haciendo horas extras en la oficina.
-Está bien. Yo ya cené y me voy a dormir – le di un beso y me fui a la cama.
A la mañana siguiente decidí contarle todo a Erik en cuanto lo viera.
Pero no pude verlo hasta después de las clases. Cuando estaba comiendo timbraron y era él.
-Tengo que contarte una cosa alucinante – dije al abrir la puerta aún con los macarrones con salsa en la boca – Ups… Lo siento.
Tragué el bocado y nos sentamos en el sofá.
-Ayer por la noche, al regresar a casa me conecté en el Messenger y hablé con un chico que se parecía a ti.
-¿Cómo lo sabes?-Era de piel morena, de pelo castaño claro y de ojos claros. ¡Y era de Canarias!
-¿Sabes su nombre?
-Si. Se llamaba Nick y tenía veinte años. Pero yo le mentí. Le dije que tenía diecinueve, que era morena y de pelo castaño y no le dije en donde vivía.
- Ah, vale. Me voy para casa, tengo cosas que hacer. Solo venía a hacerte una pequeña visita.
Se fue corriendo como un rayo sin darme tiempo a despedirme.
Me quedé un segundo en el sofá sin darme cuenta de que se había marchado.
-Vaya… Bueno.
Subí hasta mi habitación y me conecté. Nick volvía a estar presente.
Estuvimos hablando un rato y de repente dejó de contestarme.-Nick. Nick. ¡NICK!
Siento no poder publicar más, pero es que estoy liada y no tengo mucho tiempo. No sé cuando volveré a publicar.
¡Gracias y besos!
26 sept 2009
¿Hice algo?
Hola...
Os quería preguntar si he hecho algo que os moleste de alguna forma.
Es que se van los seguidores y no sé si es por algo que haya podido hacer. Bueno, sea lo que sea, que sepáis que no he querido ofender a nadie de ninguna forma, de verdad que lo siento. Solo decidmelo por un comentario que fue lo que os molestó, porque si no no entiendo por que se me van los seguidores...
¿Ya no os gusta mi libro? Si es así decidmelo, por favor, cerraré el blog, si ya no os gusta, pero no sé...
Besos :(
Os quería preguntar si he hecho algo que os moleste de alguna forma.
Es que se van los seguidores y no sé si es por algo que haya podido hacer. Bueno, sea lo que sea, que sepáis que no he querido ofender a nadie de ninguna forma, de verdad que lo siento. Solo decidmelo por un comentario que fue lo que os molestó, porque si no no entiendo por que se me van los seguidores...
¿Ya no os gusta mi libro? Si es así decidmelo, por favor, cerraré el blog, si ya no os gusta, pero no sé...
Besos :(
24 sept 2009
Capítulo 3: Un hombre extraño
Estuvimos paseando durante un rato cogidos de las manos y cuando estábamos sentados en un banco descansando me llamaron.
-¿Si? – contesté.
-¿Me puedes poner con Erik? – me dijo una voz que me resultó conocida.
-¿Quién eres? ¿Cómo sabes que está aquí? – pregunté alterada.
-Pásamelo.
Yo obedecí y se lo pasé a Erik, que estuvo hablando un largo rato en susurros hasta que al final me lo pasó.
Lo guardé y esperé a que él me dijera quien era el hombre que me había llamado, pero como no hablaba le tuve que preguntar.
-¿No me vas a decir quién era él que había llamado y cómo tenía mi número?
-Es un amigo mío que estaba escondido en unos arbustos ahí. Por eso sabía que estaba aquí. Tu número… No sé como lo consiguió, pero le diré que no te llame más ni te moleste.
-Ah – no dijimos nada más y se hizo el silencio.
-¿Sabes una cosa? Siempre estás muy guapa – dijo cambiando de tema.
-Gracias.
-De nada. Es la verdad – y murmuró algo más aparte que yo no conseguí escuchar.
Regresamos a casa y él me acompañó hasta la puerta. Me dio un beso en la frente y se fue.
Yo entré, colgué la cazadora en el colgador y subí a mi habitación. Allí me duché - tenía mi propio baño en la habitación - y me puse el pijama. Bajé a la cocina y piqué algo antes de que llegaran mis padres. Luego me fui al ordenador del comedor y me conecté al Messenger. Tenía muchos contactos que conocía y otros que no.
- Vaya – dije - ¿Quién será este?
Me estaba escribiendo un chico con el que aún no había hablado.
-Hola, ¿quién eres? – escribí.
-Me llamo Nick, y soy de Canarias.
“Que coincidencia. Como Erik”
-¿Quién te dio mi Messenger?
-Un amigo. ¿Y tu como te llamas?
-Aria. ¿Cuántos años tienes?
-Veinte.
-Yo diecinueve – mentí.
-¿Seguro?
-Claro. Sé la edad que tengo, no soy idiota.
-Pareces nerviosa :) – me apareció en la pantalla.
-Imaginaciones tuyas.
-Está bien, está bien. ¿Y como eres? – preguntó.
-Soy delgada, alta, morena de piel y con el pelo y los ojos castaños - estuve a punto de describirme como las chicas asesinadas, pero si él era el asesino vendría a por mí. Así que me describí intermedia - ¿Tu?
-Yo… Soy de estatura y peso normal, con el pelo castaño claro, bastante moreno y los ojos claros.
-Me tengo que ir –le escribí ahora si nerviosa de verdad. Apagué el ordenador y me tumbé en el sofá a reflexionar. No podía ser. ¡Ese chico se parecía un montón a Erik y era del mismo sitio!
Y aquí el capítulo 3, os lo dejo para que leáis y comentéis que os pareció :)
Es un poco más largo porque voy a tardar unos pocos días mas de o normal en poder publicar, ya sabéis porque (el insti...¬¬)
¡Gracias y besos!
-¿Si? – contesté.
-¿Me puedes poner con Erik? – me dijo una voz que me resultó conocida.
-¿Quién eres? ¿Cómo sabes que está aquí? – pregunté alterada.
-Pásamelo.
Yo obedecí y se lo pasé a Erik, que estuvo hablando un largo rato en susurros hasta que al final me lo pasó.
Lo guardé y esperé a que él me dijera quien era el hombre que me había llamado, pero como no hablaba le tuve que preguntar.
-¿No me vas a decir quién era él que había llamado y cómo tenía mi número?
-Es un amigo mío que estaba escondido en unos arbustos ahí. Por eso sabía que estaba aquí. Tu número… No sé como lo consiguió, pero le diré que no te llame más ni te moleste.
-Ah – no dijimos nada más y se hizo el silencio.
-¿Sabes una cosa? Siempre estás muy guapa – dijo cambiando de tema.
-Gracias.
-De nada. Es la verdad – y murmuró algo más aparte que yo no conseguí escuchar.
Regresamos a casa y él me acompañó hasta la puerta. Me dio un beso en la frente y se fue.
Yo entré, colgué la cazadora en el colgador y subí a mi habitación. Allí me duché - tenía mi propio baño en la habitación - y me puse el pijama. Bajé a la cocina y piqué algo antes de que llegaran mis padres. Luego me fui al ordenador del comedor y me conecté al Messenger. Tenía muchos contactos que conocía y otros que no.
- Vaya – dije - ¿Quién será este?
Me estaba escribiendo un chico con el que aún no había hablado.
-Hola, ¿quién eres? – escribí.
-Me llamo Nick, y soy de Canarias.
“Que coincidencia. Como Erik”
-¿Quién te dio mi Messenger?
-Un amigo. ¿Y tu como te llamas?
-Aria. ¿Cuántos años tienes?
-Veinte.
-Yo diecinueve – mentí.
-¿Seguro?
-Claro. Sé la edad que tengo, no soy idiota.
-Pareces nerviosa :) – me apareció en la pantalla.
-Imaginaciones tuyas.
-Está bien, está bien. ¿Y como eres? – preguntó.
-Soy delgada, alta, morena de piel y con el pelo y los ojos castaños - estuve a punto de describirme como las chicas asesinadas, pero si él era el asesino vendría a por mí. Así que me describí intermedia - ¿Tu?
-Yo… Soy de estatura y peso normal, con el pelo castaño claro, bastante moreno y los ojos claros.
-Me tengo que ir –le escribí ahora si nerviosa de verdad. Apagué el ordenador y me tumbé en el sofá a reflexionar. No podía ser. ¡Ese chico se parecía un montón a Erik y era del mismo sitio!
Y aquí el capítulo 3, os lo dejo para que leáis y comentéis que os pareció :)
Es un poco más largo porque voy a tardar unos pocos días mas de o normal en poder publicar, ya sabéis porque (el insti...¬¬)
¡Gracias y besos!
22 sept 2009
Puedo publicar...xD
Cuando regresé a casa y tuve comido pensé en dejarme caer por la casa de Erik y darle una sorpresa.
Llegué y me paré antes de timbrar. La gran casa de color beis imponía. Tenía dos plantas y varias ventanas adornada con macetas de vigorosas y coloridas flores. No tenía rastro de humedad y el jardín estaba muy bien cuidado. No parecía una casa que encajara mucho con este pueblo.
-Vamos allá – susurré.
Ding dong, sonó el timbre cuando mi dedo se apoyó en él.
-¡Hola! – le dije cuando salió.
-Eh… ¿Qué haces aquí?
-Darte una sorpresa, hombre. ¿No lo ves?
Me empujó suavemente hacia fuera y cerró la puerta tras de si.
- Vamos a dar una vuelta por ahí, anda.
-Pero es que yo quiero conocer tu casa y a tus padres – protesté – Ni siquiera me has hablado de ellos.
Erik se quedó callado durante un instante.
-Mis padres han muerto – dijo sollozando.
Quedé sorprendida por su reacción.
“Menos mal que estamos solos, dudo que quiera que lo vean así. Nunca pensé en esto. He metido la pata hasta el fondo”
-Yo… Yo no lo sabía. Lo siento mucho – lo abracé fuertemente – Si quieres hablar de ello, ya sabes que estoy aquí.
-No te preocupes. La vida es muy dura sin ellos, pero estoy acostumbrado a estar solo.
-Ya no lo estás. Y nunca más lo estarás – le dije mientras le levantaba a la cabeza para que me mirara a los ojos y lo besaba.
-Muchísimas gracias. Si no fuera por ti no sé en donde estaría estos momentos.
Por fín se acaba el capítulo 2, en la próxima entrada comenzará el 3, que traerá nuevos personajes...
Hoy he publicado a pesar de que los profes (raza falsa) me han puesto bastantes deberes, aún que no me lo pasé muy mal, je je.
¡Gracias por leer mi blog!
Llegué y me paré antes de timbrar. La gran casa de color beis imponía. Tenía dos plantas y varias ventanas adornada con macetas de vigorosas y coloridas flores. No tenía rastro de humedad y el jardín estaba muy bien cuidado. No parecía una casa que encajara mucho con este pueblo.
-Vamos allá – susurré.
Ding dong, sonó el timbre cuando mi dedo se apoyó en él.
-¡Hola! – le dije cuando salió.
-Eh… ¿Qué haces aquí?
-Darte una sorpresa, hombre. ¿No lo ves?
Me empujó suavemente hacia fuera y cerró la puerta tras de si.
- Vamos a dar una vuelta por ahí, anda.
-Pero es que yo quiero conocer tu casa y a tus padres – protesté – Ni siquiera me has hablado de ellos.
Erik se quedó callado durante un instante.
-Mis padres han muerto – dijo sollozando.
Quedé sorprendida por su reacción.
“Menos mal que estamos solos, dudo que quiera que lo vean así. Nunca pensé en esto. He metido la pata hasta el fondo”
-Yo… Yo no lo sabía. Lo siento mucho – lo abracé fuertemente – Si quieres hablar de ello, ya sabes que estoy aquí.
-No te preocupes. La vida es muy dura sin ellos, pero estoy acostumbrado a estar solo.
-Ya no lo estás. Y nunca más lo estarás – le dije mientras le levantaba a la cabeza para que me mirara a los ojos y lo besaba.
-Muchísimas gracias. Si no fuera por ti no sé en donde estaría estos momentos.
Por fín se acaba el capítulo 2, en la próxima entrada comenzará el 3, que traerá nuevos personajes...
Hoy he publicado a pesar de que los profes (raza falsa) me han puesto bastantes deberes, aún que no me lo pasé muy mal, je je.
¡Gracias por leer mi blog!
21 sept 2009
Insti... x(
¡Hola a todos/as!
Bueno, supongo que ya sabréis que he comenzado el insti (otra vez) y lo que eso significa... Si, probablemente no publique muy seguido, pero a penas se notará (por que ya no publicaba mucho)
Solo os aviso de que si alguna vez tardo mucho es que tengo exámenes o muchos deberes, pero no os preocupéis.
Hasta la próxima entrada ¡besos y gracias a tod@as!
Sois los que hacéis posible mi sueño :D
Bueno, supongo que ya sabréis que he comenzado el insti (otra vez) y lo que eso significa... Si, probablemente no publique muy seguido, pero a penas se notará (por que ya no publicaba mucho)
Solo os aviso de que si alguna vez tardo mucho es que tengo exámenes o muchos deberes, pero no os preocupéis.
Hasta la próxima entrada ¡besos y gracias a tod@as!
Sois los que hacéis posible mi sueño :D
20 sept 2009
Después de la discusión...
Me alejé corriendo de él lo más deprisa que pude.
Cuando llegué al instituto no me apetecía hacer nada. Simplemente pensaba en la conversación que había tenido con Max.
Yo nunca me había dado cuenta de sus verdaderos sentimientos hacia mí. Él tenía toda la razón del mundo y yo no lo quería admitir. Pero era verdad. ¿Por que no me podía enamorar de él? Era perfecto a su manera. Y no muy distinto de Erik. También tenía el pelo oscuro y era moreno. Pero sus ojos eran negros. Y era más bajo y desgarbado que mi novio.
Al nombrar la palabra novio mi mente reaccionó produciéndome mariposas en el estómago e inmediatamente dejé de pensar en Max para concentrarme en Erik.
Cuando llegó el recreo cogí mi móvil, me aparté a una esquina para que nadie me oyera y marqué el número de la persona a la que yo más quería en el mundo entero.
-¿Si?
-Hola, soy yo. Te llamaba porque, necesito desahogarme en alguien.
-Me tienes para eso, ya lo sabes.
-Cada día me gustas más, hace unas horas que somos novios y me tratas como si lo fuéramos de toda la vida.
-Ja ja ja. Eso es porque te quiero mucho. Está claro que lo nuestro ha sido un flechazo. Amor a primera vista – paró para volver a reír y luego se puso serio – ¿Pero que te ha pasado?
-Max y yo hemos discutido. Él estaba enamorado de mí, ¡¿te lo puedes creer?! Y yo no me había dado cuenta, pero no puedo corresponderle con el mismo amor. Yo lo quiero, pero como amigo. ¿Por qué no lo puede entender? Me ha gritado y… - se me quebró la voz.
-No te preocupes, todo se arreglará. Si de verdad es tu mejor amigo entenderá que esto es lo que quieres tú y que debe dejarte ser feliz.
-Gracias, Erik. Me eres de mucha ayuda. Tengo que colgar para irme a clase. Adiós.
-Adiós, Aria. Volví a clase entes de que tocara el segundo timbre y, por una vez, decidí estar atenta...
Sé que esta parte del libro no es muy interesante, pero (especialmente para Val*) describo a Max, je je.
Me gustaría que aún así lo leyerais igual que siempre y me comentéis si podéis.
¡Gracias y besos!
Cuando llegué al instituto no me apetecía hacer nada. Simplemente pensaba en la conversación que había tenido con Max.
Yo nunca me había dado cuenta de sus verdaderos sentimientos hacia mí. Él tenía toda la razón del mundo y yo no lo quería admitir. Pero era verdad. ¿Por que no me podía enamorar de él? Era perfecto a su manera. Y no muy distinto de Erik. También tenía el pelo oscuro y era moreno. Pero sus ojos eran negros. Y era más bajo y desgarbado que mi novio.
Al nombrar la palabra novio mi mente reaccionó produciéndome mariposas en el estómago e inmediatamente dejé de pensar en Max para concentrarme en Erik.
Cuando llegó el recreo cogí mi móvil, me aparté a una esquina para que nadie me oyera y marqué el número de la persona a la que yo más quería en el mundo entero.
-¿Si?
-Hola, soy yo. Te llamaba porque, necesito desahogarme en alguien.
-Me tienes para eso, ya lo sabes.
-Cada día me gustas más, hace unas horas que somos novios y me tratas como si lo fuéramos de toda la vida.
-Ja ja ja. Eso es porque te quiero mucho. Está claro que lo nuestro ha sido un flechazo. Amor a primera vista – paró para volver a reír y luego se puso serio – ¿Pero que te ha pasado?
-Max y yo hemos discutido. Él estaba enamorado de mí, ¡¿te lo puedes creer?! Y yo no me había dado cuenta, pero no puedo corresponderle con el mismo amor. Yo lo quiero, pero como amigo. ¿Por qué no lo puede entender? Me ha gritado y… - se me quebró la voz.
-No te preocupes, todo se arreglará. Si de verdad es tu mejor amigo entenderá que esto es lo que quieres tú y que debe dejarte ser feliz.
-Gracias, Erik. Me eres de mucha ayuda. Tengo que colgar para irme a clase. Adiós.
-Adiós, Aria. Volví a clase entes de que tocara el segundo timbre y, por una vez, decidí estar atenta...
Sé que esta parte del libro no es muy interesante, pero (especialmente para Val*) describo a Max, je je.
Me gustaría que aún así lo leyerais igual que siempre y me comentéis si podéis.
¡Gracias y besos!



